Nuevo relato en WhiteStar

whitestar

WhiteStar ya está disponible desde hace unos días en Lektu. Es una antología solidaria de David Bowie perpetrada por la incombustible Cristina Jurado junto con la editorial Palabaristas, en la que he colaborado con un relato titulado «El hambre».

El precio mínimo que puedes pagar por ella es 2,99 euros, pero también puedes ofrecer cualquier cantidad por encima de esa cifra. Todos los beneficios recaudados a través de la antología son enviados de forma íntegra a la Asociación Española Contra el Cáncer, por lo que WhiteStar se puede convertir en un bonito regalo para acabar el año. En ella participamos 32 autores de España y varios lugares de Latinoamérica, y también se incluye la traducción de un relato inédito de Lavie Tidhar.

the-hungerCada uno de los relatos de WhiteStar está basado en una obra musical o cinematográfica. Yo elegí The hunger, un experimento fallido de Tony Scott basado en una novela de Whitley Strieber y una película de culto para el movimiento gótico y post-punk de los ochenta y principios de los noventa. Por esto último la tomé como referencia, porque recordé que empezaba con «Bela Lugosi’s Dead» de Bauhaus. Quería hacer, como comento en la propia antología, algo con la Batcave y con los orígenes del movimiento en Londres, y quizá enfrentar a dos vampiros como Peter Murphy y David Bowie entre sí. Habría sido divertido, pero el universo de Bowie arrastra y devora, y supongo que eso fue lo que pasó al final. Enseguida me olvidé de vampiros en sentido estricto y empecé a fantasear con la idea de una Anti-musa y de una teoría de contrarios entre el arte y la muerte, narrado a través de la percepción de varios escritores a través del tiempo.

Hablar de la creación de «El hambre» me resulta difícil, porque fue como trabajar con material prestado del propio artista, cuya enorme plasticidad me permitía adaptarlo a cualquier estructura narrativa en la que pudiera pensar. De este modo, el proceso fue divertido como lo son los juegos y, aunque el relato es triste, he pretendido que el final deje al menos un regusto positivo (todo es eventual, pero también eterno).

Las obras de Bowie son como piezas intercambiables de un puzle infinito. Logré ensamblar The Hunger con la «Hunger City» del Diamond Dogs (1974), con Space Oddity (1969) y con Outside (1995). Y fue mucho más sencillo de lo que pueda parecer.

Os dejo unos cuantos blogs y medios digitales que se han ido haciendo eco de la noticia:

La fantasía española se une bajo la sombra de David Bowie con fines solidarios (Más ficción que Ciencia)

Whitestar, una antología de textos fantásticos inspirados por Bowie y a favor de la AECC (Microsiervos)

White Star, Bowie Ficción rompiendo culo al cáncer (Mil inviernos)

Llega WhiteStar, la antología que homenajea a David Bowie (Fantífica)

WhiteStar, una antología en homenaje a David Bowie (Diana Gutiérrez)

Y la primera reseña, muy positiva, en Origen Cuántico.

La semana que viene tendréis por aquí el típico post recopilatorio del año, lo bueno y lo menos bueno; lo malo y lo menos malo. Mientras tanto, un fuerte abrazo.

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