Cuando recibo las galeradas de una novela me entran ganas de cambiarlo todo. Eliminar adjetivos, quitar adverbios, cambiar el orden de los párrafos, de las frases, de las palabras dentro de las frases. Si me dejaran, lo haría. Pero también es un impulso que me da vergüenza, porque el texto ha pasado las revisiones de los editores, porque ya está […]
Leer más